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Y es que quienes somos de la generación de la EGB soñamos alguna vez en embarcarnos a bordo del Barco del Amor. Como he podido cumplir ese sueño, y además en varias ocasiones, me gustaría explicarles en que consiste esta experiencia.

vacaciones en el mar

¿A quién recomendaría hacer un crucero?

Pues a todo el mundo. El que se quiera relajar, a bordo disfrutarás de todos los medios para conseguirlo, piscinas, jacuzzis, spas, amaneceres con vistas al mar, noches con el arrullo de las olas.

El que quiere un viaje cultural, pues aquellos que son por Europa nos permiten visitar, desde la monumental Roma, la glamurosa Mónaco, la encantadora Venecia, las clásica Atenas, la mágica Turquía.

Si lo que buscamos son aventuras, escoge destinos como Canadá, Túnez, los fiordos noruegos… Playas maravillosas, un crucero por el Caribe, y cada día te bañaras en una diferente o las Islas Griegas.

Si quieres lujo, el barco te lo prestará con camarotes con diversos servicios, incluido en algunos barcos tu propio mayordomo.

Si quieres disfrutar de una gran gastronomía, las cenas a la carta te sorprenderán. Y según el barco, hay cines, teatros, pista de patinaje, piscina de olas, pistas de baloncesto, mini-golf, mesas de ping-pong, escalada…

Además es maravilloso poder conocer distintos países e incluso continentes, sin tener que hacer y deshacer maletas, durmiendo siempre en la misma cama

¿Qué debes saber antes de embarcarte?

Pregunta cuantas cenas de gala hay, dependiendo de la duración del crucero, y viste para la ocasión. También si hay fiestas temáticas, para ir preparado.

Infórmate de si necesitarás pasaporte en alguno de los puertos.

Qué está incluido en el precio, sobre todo en el tema de bebidas.

Independientemente del camarote que elijas, salvo en los más lujosos que te dan servicios extras, disfrutarás de lo mismo en el barco, piensa bien si merece la pena pagar más por uno exterior o con terraza, además muchas compañías, si tienen disponibilidad, una vez en el barco te asignan uno de categoría superior.

Las excursiones contratadas en el barco tienen sus pros y contras. Son caras, pero tienes la tranquilidad de conocer el sitio y volver a tiempo al barco, que como te informarán en repetidas ocasiones, no espera por nadie.

En casi todos los puertos podrás llegar por ti misma sin dificultad al destino, ya que los puertos no te dejan en la ciudad que quieres visitar, salvo excepciones.

En el precio no están incluidas ni tasas, que pagarás al contratarlo ni propinas, que por lo general se abonarán en el mismo barco.

Asegúrate de llevar todo lo que vayas a necesitar, en el barco todo es más caro,  si te falta algo es mejor adquirirlo fuera, en alguno de los puertos o ciudades que visites.

Llévate una chaqueta, ya que aunque sea verano, el aire suele estar fuerte.

Procura elegir el segundo turno de cena, el primero para nuestras costumbres es demasiado temprano, en el comedor se comparte mesa, y acaba siendo una experiencia muy agradable, ya que conoces gente, que como está de vacaciones suele ser encantadora.

Si prefieres ir a tu aire, puedes cenar en el buffet libre, aunque no es lo mismo. Los gastos que haces en el barco se te cargan al camarote, así que controla.

Elige hacer las actividades que más te apetezcan, si intentas hacerlo todo, puedes acabar estresado.

El barco se mueve poco, salvo que haya temporal, lleva pastillas para el mareo por si acaso, aunque generalmente te las facilitan en recepción.

Y sobre todo prepárate para disfrutar de una de las experiencias mejores de tu vida.

Y es que quienes somos de la generación de la EGB soñamos alguna vez en embarcarnos a bordo del...